¿Sabías que...
Los gladiadores romanos tenían médicos, dietistas y entrenadores personales. Y rara vez morían en la arena: eran inversiones caras que nadie quería perder.
El análisis de esqueletos de gladiadores hallados en Éfeso (Turquía) reveló dietas ricas en carbohidratos y señales de cirugías avanzadas. Un gladiador bien entrenado costaba lo equivalente a un caballo de guerra. Las ejecuciones públicas ocurrían en la arena, pero no eran combates entre profesionales. La imagen de la masacre sistemática es una invención del cine.
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Resumen para que luego te hagas el listo
Los esqueletos de gladiadores de Éfeso muestran que comían mucha cebada: generaba una capa de grasa subcutánea que protegía los órganos internos. El cuerpo como escudo diseñado por nutricionistas.
Los gladiadores más famosos tenían contratos, salarios y mercancías con su imagen. Exactamente como los futbolistas, pero con más sangre y menos Instagram.
Las escuelas de gladiadores (ludus) eran complejos con enfermería, baños y cuartos propios. Más infraestructura que algunos vestuarios de Segunda División.
El deporte de combate más violento de la historia fue también el primero en tener agentes, contratos y dietistas. La historia avanza en espiral.