¿Sabías que...
El perro de Will Smith en Soy Leyenda era una pastora alemana llamada Abbey. Will se enamoró tanto de ella que intentó comprarla, pero el dueño y entrenador se negó a venderla.
Will Smith pasó semanas durmiendo en el suelo con la perra antes del rodaje para que el animal confiara ciegamente en él. Tras terminar de grabar, el actor estaba dispuesto a pagar casi cualquier cifra para adoptarla, pero el entrenador dijo que Abbey era su familia y no estaba en venta.
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Resumen para que luego te hagas el listo
La perra Abbey tenía un doble de acción llamado Kona para las escenas de saltos y persecuciones más exigentes. Abbey hacía todo el trabajo emocional de primer plano.
Para rodar en un Nueva York vacío, la productora tuvo que cerrar la Quinta Avenida y el puente de Brooklyn, pagando a la policía miles de dólares por hora. Un reto logístico nunca antes visto en la ciudad.
Will Smith considera que el vínculo real que formó con el perro es lo que sostuvo emocionalmente el primer acto de la película, donde es literalmente el único humano que habla en pantalla.