¿Sabías que...
En Django Desencadenado, Leonardo DiCaprio aplastó sin querer una copa de cristal con la mano, se hizo un corte profundo y siguió actuando mientras sangraba de verdad.
Durante la tensa escena de la cena, DiCaprio golpeó la mesa y rompió un vaso. Su mano empezó a sangrar copiosamente, pero en lugar de pedir que cortaran, integró la sangre en su monólogo y se la untó en la cara a otra actriz (Kerry Washington). Quentin Tarantino estaba tan fascinado que mantuvo esa toma en la película final.
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Resumen para que luego te hagas el listo
Cuando Tarantino gritó «¡Corten!», toda la sala rompió a aplaudir a DiCaprio. Inmediatamente después le tuvieron que dar varios puntos de sutura.
Aunque era su primera vez interpretando a un villano, DiCaprio ganó tanta intensidad que intimidó al resto del reparto profesional.
Tarantino no avisó a Kerry Washington de que DiCaprio iba a mancharla de sangre (que en ese punto de la escena era falsa por seguridad). Su cara de asco y terror es 100% genuina.